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#366escritoras

María José Navia nos recomienda #366 escritoras, y más...

Verónica Gerber
México


1981-

“Las palabras son cuevas. Difícil usarlas sin producir malentendidos. Las palabras son los cables kilométricos, las señales vía satélite que separan a dos personas, cada una en su auricular. Escribir o hablar; monedas al aire...”

Verónica Gerber Bicecci ha escrito ensayos, ensayos visuales, novelas y un libro de poemas. La originalidad de su trabajo la hizo merecedora del Premio Aura Estrada el año 2013. A mí me gustan muchísimo su novela Conjunto vacío y su libro de ensayos: Mudanza.
En sus libros, mezcla imágenes y palabras de forma brillante, al igual que entrelaza experiencias personales con el estudio y la reflexión sobre el arte. En Mudanza, la autora habla sobre sus problemas a la vista (“Era bizca, aunque no de forma constante: mi ojo paseaba repentinamente y nunca me llevó con él”) a la vez que reflexiona sobre el trabajo de artistas como Ulises Carrión, Sophie Calle o Vito Acconci.
Allí se leen cosas como:
“Escribir es habitar un paralelo, leer es merodearlo.”
O esto sobre Acconci: “No le aterraba la hoja en blanco sino las palabras, su intersticio vacío de objetos, su tiempo desdibujado, la forma en que duelen en el pensamiento, esas costras transparentes”
O esto, sobre Carrión:
“Ulises buscaba las ordenaciones subterráneas de lo escrito, sabía que debajo de los textos se dibujan estructuras, así como las había en una conversación, en un chiste, en un guion o en un plano arquitectónico.”
Otra cita de Mudanza: 
“Las palabras son cuevas. Difícil usarlas sin producir malentendidos. Las palabras son los cables kilométricos, las señales vía satélite que separan a dos personas, cada una en su auricular. Escribir o hablar; monedas al aire...”
En la portada de Conjunto Vacío (2015) no hay título. Al menos, no con palabras. Tampoco aparece el nombre de la autora. Es una portada negra con el símbolo de ‘conjunto vacío’ al centro.
Llama la atención y también tiene todo el sentido del mundo. En las muchas historias que cuenta esta novela las palabras no alcanzan. Todo termina por desaparecer.
El inicio es brillante con una narradora que afirma que su “expediente amoroso es una colección de principios.” Y que: “[c]uando te conviertes en un coleccionista de inicios también puedes corroborar, con precisión casi científica, la poca variabilidad que tienen los finales.”
La narradora (V) es abandonada por su pareja (T). También por su madre (M) que deja su departamento atrás y en el que (V) se refugia, como en un búnker de la memoria. La narración está llena de referencias visuales: (V) trata de entender la vida, el desamor, desde la geometría.
V) intenta olvidar a (T) y para esto decide mantenerse ocupada. Comenta la narradora: “Para olvidar a alguien hay que volverse extremadamente metódico. El desamor es una especie de enfermedad que solamente puede combatirse con rutina.”
(V) consigue trabajo ordenando los papeles de una escritora que ha dejado tras de sí otro comienzo:“Todos sus manuscritos...tenían un comienzo idéntico (…)Leí tantas veces la primera frase que terminé por aprendérmela de memoria: ‘No se puede volver al lugar del que uno se fue’.
(V) reflexiona sobre la prohibición de los diagramas de Venn:”A través de ellos se puede ver el mundo ‘desde arriba’, por eso me gustan los diagramas de Venn. No hay mucha documentación (...)pero durante la dictadura militar en Argentina se prohibió su enseñanza en las escuelas.”
Conjunto Vacío es una novela ambiciosa, de prosa clara e intervenciones brillantes. Una historia que explora los límites del lenguaje y de las relaciones humanas porque “[e]s en los límites – en las orillas – donde las cosas tienden a desdibujarse.”
Una novela que muestra cómo el desamor tiene su propia geometría, sus particulares reglas matemáticas, y que, a veces, dos menos uno es menos que uno ( o ese uno se lleva todos los amigos, los libros, las palabras conocidas).

La memoria como una ilusión óptica.

©️ Foto encontrada en: https://revistasantiago.cl/literatura/veronica-gerber-se-puede-hacer-una-obra-visual-solamente-con-texto/

                          

En corto con Verónica Gerber: