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Virginia Woolf
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Hoy no puedo evitar hablarles de Virginia Woolf (Reino Unido, 1882-1941), quien nació un 25 de enero y quien fue, además de una gran escritora, probablemente la mejor lectora de la historia de la literatura.
Virginia Woolf escribió mucho durante su vida: novelas, cuentos, ensayos, reseñas, diarios y cartas infinitas, siempre desafiando los géneros. Le gustaba hablar de sus novelas como “elegías” (todas ellas giran, en parte, en torno a la muerte) o, incluso, “poemas teatrales”.
Se la suele recordar por novelas emblemáticas como Jacob’s Room, Mrs. Dalloway, To the Lighthouse, The Waves u Orlando, en las que es posible apreciar su estilo característico. Todas novelas que escribió una vez que tuvo su propia editorial Hogarth Press,junto a su marido Leonard Woolf
Las novelas anteriores las publicó en la editorial de su medio hermano,Gerald Duckworth, de quien sufrió un trato abusivo. Pero, si bien se leen/mencionan menos, son dos novelas donde se ven las semillas que germinarían luego en obras posteriores.Una mirada e inteligencia únicas.
En The Voyage Out (1915), traducida como Fin de viaje, la joven protagonista, Rachel Vinrace, viaja a Sudamérica con un grupo de parientes y miembros de la alta sociedad, entre ellos, Clarissa y Richard Dalloway (que luego serán los personajes principales de Mrs. Dalloway).
Es una novela dolorosa en la que vemos cómo la joven Rachel, quien es feliz leyendo y tocando el piano, sufre de manera violenta la imposición de ajustarse a las expectativas de la época (casarse, ser una “gran anfitriona”, que será otro de los temas recurrentes de Woolf).
Night and Day, que el año pasado cumplió su centenario de publicación, vuelve a mostrar a protagonistas complejas: Katherine, cuya máxima felicidad es encerrarse en su pieza a resolver fórmulas matemáticas, y Mary, apasionada por su trabajo y por la lucha por el voto femenino.
El estilo de esa novela es más tradicional (a ratos parece un libro de Henry James), pero acá empieza a aparecer el ojo de Woolf siempre fascinado por la vida de ciudad, su amor por Londres y el perderse por sus calles e, incluso, la primera mención a la idea del “cuarto propio
Es con Jacob’s Room (La habitación de Jacob) que Virginia Woolf empieza a experimentar con la fragmentación, la corriente de la conciencia y su forma de hablar de la guerra y la muerte a través de la ausencia de personajes, los vacíos que quedan en familias y casas.
Woolf no describe la guerra ni la muerte con detalle (los personajes a veces se mueren en una línea, en un paréntesis al pasar, mientras se cuentan otras cosas), muestra los espacios vacíos que dejan los que ya no están (la habitación de Jacob, la casa de verano en Al Faro...)
En su siguiente novela, Mrs. Dalloway, alguien vuelve de la guerra, sí, pero es incapaz de reintegrarse en una normalidad que se le hace ajena. El libro retrata un día en la vida de Septimus Smith y Clarissa Dalloway, quien va a ofrecer una fiesta como regalo a una ciudad herida.
Mrs. Dalloway es, junto a Orlando, mi novela favorita de Woolf. Yo recomiendo mucho leerla en un solo día, como siguiendo ese día único que describe el libro. En 1997 esta novela fue adaptada al cine y protagonizada por Vanessa Redgrave como Clarissa.
En esta novela varios personajes deambulan por la ciudad, mientras suenan las campanadas del Big Ben, marcando las horas. Hace poco, un grupo de académicos usó la tecnología para hacer un Mapping Project y descubrieron que no calzaban esas caminatas con los tiempos que tomaban.
Esta insistencia en marcar el paso del tiempo hizo que Woolf quisiera titular esta novela como The Hours. Luego cambió de opinión pero el escritor Michael Cunningham recuperó ese título para su novela/homenaje a su libro favorito, que luego fue llevado al cine por S. Daldry.
En la novela de Cunningham (y, luego, en la película de Daldry), se refracta la novela de Woolf: así, tenemos a Virginia mientras escribe Mrs. Dalloway, a Laura Brown que lee este libro en los años ‘50s y a Clarissa que, a comienzos de los 2000, revive la historia.
Luego de Mrs. Dalloway, Woolf publica To the Lighthouse, un libro al que le va tan bien que la autora se compra un auto con las regalías (al que bautiza como “Lighthouse”). Aquí tenemos la muerte de una mujer que se muestra a través de los espacios vacíos y los objetos que quedan
Después vino Orlando, una historia que se hizo muy famosa por tener un protagonista que, al comienzo, es hombre, y luego pasa a ser mujer (sin mayores complicaciones ni dramas, simplemente despierta así un día) pero que es tanto, tantísimo más que eso.
La novela llevaba el subtítulo de “A biography”, algo que luego debió sacarse porque las librerías de la época lo empezaron a poner en los estantes de no ficción/biografías históricas y eso hizo que se vendiera muy poco al comienzo.
En la novela, Woolf se burla de la posibilidad de escribir biografías. Dice que una persona es siempre mil personas a la vez y que ningún biógrafo sería capaz de capturarlas a todas. Ese desafío al género biográfico también está en Flush, donde escribe la biografía de un perro.
El gesto es interesante si pensamos que el padre de Virginia, Leslie Stephen, fue el encargado de editar el Dictionary of National Biography, un proyecto ambiciosísimo.
Pero también en Orlando tenemos, por primera vez en la ficción de Woolf (en su no-ficción aparece antes), a un personaje infectado, enloquecido, transformado para siempre, por su amor por los libros y su voluntad de ser escritor/a.
“For once the disease of reading has laid hold upon the system it weakens it so that it falls an easy prey to that other scourge which dwells in the ink pot and festers in the quill. The wretch takes to writing.”
La novela fue adaptada al cine por Sally Potter en 1994 y el personaje de Orlando lo interpreta una gloriosa Tilda Swinton.
Podría hablarles de Woolf el día entero (y la semana, el mes, la vida): el resto de sus novelas y cuentos y ensayos son brillantes, deslumbrantes, conmovedores. Pero quiero terminar recomendándoles tres cosas. Primero, su diario de escritora, compilado por Leonard Woolf
Segundo, los diarios de Virginia Woolf que está sacando Tres Hermanas en español (ya van tres tomos publicados a la fecha). Ahí está la Woolf lectora compulsiva, sus reflexiones brillantes sobre la escritura, su humor inmenso para reírse de la moda y la vida social.
Y tercera recomendación (y final, muchas gracias por su paciencia): el libro de su correspondencia con su gran amigo Lytton Strachey. Es de las cosas más lindas que he leído en la vida y, en español, le pusieron un título precioso: 600 libros desde que te conocí.
Algunas citas:
15 de febrero, de 1915, en el diario de Virginia Woolf: "Realmente no tengo nada que ponerme. Es muy divertido. Con los años a una le intimidan menos las lujosas tiendas de señoras. Estas grandes tiendas son ahora como palacios de cuentos de hadas."
"Querido Lytton,
Tu carta fue un gran consuelo. Había comenzado a dudar de mi propia identidad: me imaginaba que era una gaviota y por la noche soñaba con estanques profundos de agua azul llenos de anguilas."
(Carta de Virginia Woolf a Lytton Strachey/ 28 de abril de 1908)
Un 23 de junio, de 1936 esta vez, en los diarios de Virginia Woolf ("A good day -- a bad day--so it goes on.")
"For it would seem -- her case proved it -- that we write, not with the fingers, but with the whole person. The nerve which controls the pen winds itself about every fibre of our being, threads the heart, pierces the liver."
(Orlando / Virginia Woolf)
©️ Foto encontrada en: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/04/160331_finde_virginia_woolf_testimonios_suicidio_men