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Maryse Condé
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Hoy quiero recomendar a una escritora que fue galardonada con el Premio Nobel Alternativo de Literatura el 2018 (año en el que se canceló la entrega del premio tradicional por problemas dentro de la Academia). Se trata de Maryse Condé (Guadalupe, 1937).
La leí por primera vez esta semana y ¡qué belleza! Si bien Condé ha publicado más de treinta libros (y en distintos géneros), en español todavía se encuentra muy poquito (pero lo que hay es precioso).
Yo quiero hablarles hoy de Corazón que ríe, corazón que llora.
Publicado originalmente en 1999, el año pasado recién salió, en español y en una edición bellísima, por Impedimenta (que también publicó el libro La vida sin maquillaje).
Corazón que ríe, corazón que llora es una autobiografía hilvanada en cuentos. Breves, precisos, llenos de luz, los relatos se adentran en la vida familiar de Condé (la hija muy menor de un matrimonio viejo) y las tensiones raciales que se viven en Guadalupe y luego en Europa.
La forma en la que Condé retrata su infancia, su vida familiar, en medio de las tensiones raciales y políticas del momento, recuerdan a la Natalia Ginzburg de Léxico Familiar, a la Jean Rhys de Smile please, a la obra de Jamaica Kincaid.
La crítica se ha referido a las mujeres en la obra de Condé como “mujeres-junco”, mujeres que son capaces de soportar grandes dolores sin nunca quebrarse. Esa fortaleza está también en sus escritos autobiográficos. Y ese ojo atento a la subjetividad y sensibilidad de las mujeres.
Maryse Condé siguió sus estudios en Paris (en La Sorbonne), vivió diez años en África (dice ella que viajó en busca de sus raíces) y trabajó mucho tiempo en Nueva York como profesora de Estudios Francófonos en la Universidad de Columbia (departamento que ella creó).
Creó también el Premio de las Américas Insulares y Guyana que premia el mejor libro de las Antillas cada año.
Condé comenzó a publicar a los cuarenta años y, en sus libros, se mezcla el relato autobiográfico con el fantasma de la esclavitud, el colonialismo y la diáspora.
El 2019, Maryse Condé recibió la Medalla Grand Vermeil. Y, a comienzos de este 2020, recibió la Grand’Croix de l’Ordre du Mérite que entrega el gobierno de Francia.
Pero volvamos a esta belleza enorme que es Corazón que ríe, corazón que llora. En el que Condé nos cuenta sobre su nacimiento en tiempos de Carnaval.
Leemos: “Me gusta pensar que mi primer aullido de terror pasó desapercibido en mitad del jolgorio de la ciudad. Quiero creer que fue un signo, el presagio de que sabría reír las penas más grandes.”
Condé describe hermosamente la intensidad de los sentimientos durante la infancia. Así, por ejemplo, se refiere a su mejor amiga, Yvelise: “En el corazón de los niños, la amistad late con la violencia del amor.”
Y así reflexiona sobre sus padres: “Habría dado cualquier cosa por ser hija de personas ordinarias, anónimas. Crecí con la impresión de que los miembros de mi familia se encontraban en peligro, haciendo equilibrios en el cráter de un volcán cuya lava amenazaba con barrerlos...”
©️ Foto encontrada en: http://exitofem.com/maryse-conde-el-otro-nobel/